viernes, 15 de marzo de 2013

Reflexiones sobre la Educación en tiempos de crisis.

jueves, 14 de marzo de 2013.

3 razones para amar la educación (con la que está cayendo)

¿Por qué decidí dedicarme a esto de la educación?

Me he hecho tantas veces esta pregunta que no soy capaz de recordar todas las respuestas que le he dado.

Lo que tengo claro es que no lo hice en busca de éxito social ni profesional; salvo honrosas excepciones esto de la educación solo da para sobrevivir y de prestigio social proporciona más bien poco. Tampoco fue por seguir una moda, en mi época, si hubiera querido estudiar lo que era más “chic” hubiera estudiado psicología, y si hubiera querido ganar dinero hubiera estudiado ingeniería (o me hubiera dedicado al mundo del ladrillo que por aquel entonces estaba muy bien pagado).

Fue una decisión vocacional (por suerte el ministro de Educación del gobierno de España, el Sr. Wert, todavía no había dicho que no hay que estudiar lo que a uno le gusta, sino lo que le conviene).

Aunque reconozco que la dureza de la enseñanza y la ingratitud de trabajar en el ámbito de la educación con todas las restricciones, recortes, vaivenes legislativos... me han hecho tener alguna duda puntual, nunca, jamás, he pensado que me hubiera equivocado al tomar la decisión de dedicarme al noble arte de enseñar y aprender.
 
Mi amor por la pedagogía se sustenta en 3 razones:

1. Creo firmemente que la educación es un arma de construcción masiva, que es la mejor manera de hacer un mundo mejor. Sufro de optimismo educativo.
2. La educación, a pesar de que muchos intenten impedirlo, es un ascensor social. Sirve para compensar los desequilibrios sociales.
3. Para finalizar, la razón más poderosa para seguir amando la educación en estos tiempos de crisis es ver (provocar) la sonrisa de un niño cuando disfruta aprendiendo y ver cómo cuando crece y te encuentras con él al cabo de los años, tu trabajo ha merecido la pena. ¿Hay mayor satisfacción?
 
Dicen que "el simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo". Me da fuerzas pensar que el trabajo de un educador (maestro, profesor, pedagogo, orientador...) puede cambiar el mundo. De hecho estoy convencido de que ya lo ha hecho en muchas ocasiones: dicen que hay genios que fracasan en la escuela, pero seguro que encontraron a alguien que, aunque fuera al margen de la institución, les animó a hacer las cosas a su manera y dar con algo innovador, que ha hecho nuestra vida un poco mejor.

3 comentarios:

  1. "El blog de Salvaroj" siempre me sorprendre con sus alegorías, es esta ocasión me quedo con "la educación es una arma de construcción masiva", una metáfora con la que ha hecho diana sobre la fuerza de la educación, este es el motivo del por qué a los governantes les preocupa tanto! por el que cada vez que ocupan el poder lo primero que quieren es hacerla a su imagen y semejanza. Felicidades Salvador por tu ingenio!
    Rosa Rodríguez Gascons, pedagoga
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  2. Tu blog es una razón para seguir amando la educación. Por eso te he "concedido" el Liebster Blog Award, un premio simbólico a los blogs que más me gustan: http://queduquequeducuando.blogspot.com.es/2013/03/este-blog-cumple-un-ano-liebster-blog.html
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  3. Me siento totalmente identificada con lo que expones, yo también he sido profesora por vocación y he hecho que la educación sea mi sistema de vida y de ello me siento orgullosa, a pesar de todas las influencias negativas que está recibiendo. Gracias Salvador por compartir esta idea profunda de tus sentimientos.
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