Ir a la caza de la oferta, de lo más barato, de eso que obliga a comprar a gran escala para obtener unos buenos descuentos, es descuidar la necesidad real de esos productos. Ir deambulando sin ninguna lista donde se halle apuntado lo necesario es estar abocados a salir con un carro de la compra lleno de productos que, realmente, no necesitamos.
Lo anterior lo podemos aplicar a la Educación. Teorías pedagógicas que nos inundan por doquier. Cientos de postulados educativos distribuidos en diferentes encapsulados procedentes de variopintos vendedores. Humo enlatado en dosis de tamaños más o menos grandes. Una amplia selección, que tiende a invalidar cualquier resquicio de sentido común del docente que se plantee una mejora de su praxis docente gracias a los grandes pensadores (no confundamos con profesionales del aula) que se hallan detrás de sus redactados.
Lo mismo con las herramientas. Cientos. Qué cientos... miles. Miles de herramientas que, vendidas como churros, hacen cosas muy bonitas. Gráficos bonitos, mapas mentales preciosos, vídeos de alta calidad, presentaciones mareantes, etc. Diseños que obcecan. Usuarios que olvidan la necesidad y se dedican a comprar lo atractivo. Lo nuevo. Lo efectista.
Estamos inmersos en el supermercado de la Educación. Un supermercado gestionado por algunos que están haciendo mucho dinero. Un supermercado de productos y métodos educativos de cuestionable validez. Unos intereses económicos o de la necesidad de los cuatro minutos de fama en el que se encuentra metido todo el sistema. Un fregado del cual es muy difícil salir. Unos microespacios donde la mayoría se sienten cómodos. Un diseño a medida, de percepciones falsas, que se ha diseñado para adecuar y gestionar el modelo educativo.
Así no compro. No compro en un mercado "a corto". No compro teorías que, por muy bonitas que sean, son de nula aplicación en el aula. No compro ni justifico la gestión educativa de algunas Administraciones. No compro los postulados alejados de las necesidades. No compro nada que no pueda comprobar que funciona.
Creo que si los docentes y el resto de actores de la comunidad educativa compráramos con criterio, al margen de los vendedores más o menos simpáticos y de las ofertas puntuales (que entran más por los ojos o los oídos) que se nos puedan ofrecer, habría una mejora real del sistema educativo. Mientras que la mayoría sigan comprando esos productos envueltos en bonitos embalajes de calidades cuestionables o procedentes de vendedores que caigan simpáticos... esto es lo que hay.
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El presente blog se abre como un espacio de encuentro del SEMPERCOM, para socializar los documentos que los diferentes grupos de trabajo hayan preparado para la discusión sobre los posibles cambios a los programas de Taller de Comunicación. La meta es que todos seamos autores, para que no se quede una opinión sin ser considerada.
lunes, 28 de enero de 2013
Las modas de las tic en la educación.
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